lunes, julio 13, 2026
Noticias Internacionalestecnología

China logra un hito histórico: recupera por primera vez un cohete reutilizable orbital mediante un sistema de red en el mar Mar de China Meridional, 10 de julio de 2026.

4views

China logra un hito histórico: recupera por primera vez un co


La Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC) anunció este viernes el éxito de la recuperación controlada del propulsor de primera etapa del cohete Long March 10B (Long March 10B), marcando el primer logro de China en la recuperación de un cohete orbital reutilizable y el primero del mundo en utilizar un sistema de captura con red en una plataforma marítima.El cohete despegó desde el Centro de Lanzamiento Espacial de Wenchang, en la isla de Hainan, a las 12:15 hora local. Aproximadamente seis minutos después de la separación, el propulsor de unos 63 metros de altura descendió de forma controlada sobre una plataforma flotante en el Mar de China Meridional, donde fue capturado por un sistema de cables tensados en forma de red.

Cuatro ganchos de aterrizaje integrados en el cohete engancharon la estructura, dejando el propulsor suspendido de forma estable.Un método innovadorA diferencia de los sistemas de SpaceX (aterrizaje autónomo con patas retráctiles) o del concepto de “torre de captura” de Starship, China optó por un enfoque marítimo basado en una red. Según expertos de la CASC, este sistema simplifica la estructura del cohete al eliminar las pesadas patas de aterrizaje, reduce la masa del vehículo y aumenta la capacidad de carga útil. Además, ofrece mayor tolerancia a pequeñas desviaciones en el punto de aterrizaje.“Esta misión valida tecnologías clave para la arquitectura de lanzadores reutilizables, como el reinicio de motores a gran altitud, navegación de alta precisión y la captura con red en plataforma marítima”, señaló la CASC en un comunicado.Ventajas del logro

  • Reducción de costos: La reutilización es el camino más efectivo para abaratar los lanzamientos espaciales. China busca competir con SpaceX en el mercado de lanzamientos comerciales y en proyectos estratégicos (constelaciones de satélites, estación lunar, etc.).
  • Mayor capacidad de carga: Al no llevar patas de aterrizaje pesadas, el cohete puede transportar más masa útil a órbita.
  • Innovación técnica: El sistema de red representa una solución creativa que podría aplicarse en otros programas futuros.
  • Hito nacional: Es la primera vez que China recupera de forma controlada un propulsor de clase orbital, un paso importante hacia la independencia tecnológica en el sector espacial.

Desafíos y camino por recorrerAunque el logro es significativo, aún queda trabajo por delante:

  • Se trata del primer vuelo exitoso de este sistema. Será necesario demostrar su fiabilidad en múltiples misiones y lograr la reutilización real del mismo propulsor (ya se ha anunciado que se intentará volver a volar este ejemplar antes de que termine 2026).
  • El sistema de recuperación marítima añade complejidad logística (dependencia del clima, mantenimiento de la plataforma y de la red, tiempos de recuperación).
  • En las imágenes publicadas se aprecia un ligero balanceo del cohete al ser capturado, un detalle que los ingenieros deberán refinar en futuras pruebas.
  • China todavía está en una fase temprana comparada con SpaceX, que ya ha realizado cientos de aterrizajes y reutilizaciones con el Falcon 9.

Un paso más en la competencia espacial globalCon este éxito, China se convierte en el segundo país (después de Estados Unidos) en recuperar un propulsor de cohete orbital reutilizable. El logro refuerza las ambiciones chinas de reducir drásticamente los costos de acceso al espacio y competir en el creciente mercado de lanzamientos comerciales y misiones tripuladas.El desarrollo de cohetes reutilizables es considerado estratégico por Pekín, tanto por razones económicas como por su aplicación en proyectos de gran envergadura, como el programa lunar tripulado previsto para 2030.Por ahora, el mensaje es claro: China ha demostrado que puede innovar en tecnologías de recuperación y que avanza con determinación en la carrera por dominar el espacio del siglo XXI. El siguiente gran desafío será demostrar que este sistema no solo funciona una vez, sino que puede hacerlo de forma repetida y económica.