La Molécula HMGB1: Una Proteína Multifuncional en la Salud y la Enfermedad.La vejez es contagiosa.

La proteína HMGB1 (High Mobility Group Box 1), también conocida como HMG-1 o anfoterina, es una de las moléculas más fascinantes y versátiles del organismo humano. Codificada por el gen HMGB1, se trata de una proteína nuclear no histona que está presente en prácticamente todas las células eucariotas. Descubierta inicialmente por su capacidad para unirse al ADN y modular la estructura de la cromatina, hoy se reconoce como un actor clave en procesos tan diversos como la transcripción génica, la reparación del ADN, la autofagia y, sobre todo, la respuesta inflamatoria.

Su capacidad para cambiar de función según su localización celular (núcleo, citoplasma o espacio extracelular) la convierte en una auténtica “molécula camaleónica” con implicaciones importantes en la salud y en numerosas enfermedades.
Estructura de la HMGB1La HMGB1 humana consta de 215 aminoácidos y se organiza en tres dominios principales:
- Caja A (residuos 9-79): Dominio de unión al ADN con carga positiva.
- Caja B (residuos 95-163): Segundo dominio de unión al ADN, también cargado positivamente.
- Cola ácida C-terminal: Rica en residuos de ácido aspártico y glutámico, con carga negativa.
Estas dos “cajas HMG” permiten a la proteína doblar el ADN en el surco menor, facilitando el acceso de otros factores de transcripción y remodelando la cromatina. La proteína es altamente conservada evolutivamente (99 % de homología entre roedores y humanos) y se expresa de forma ubicua, con aproximadamente un millón de moléculas por célula.
Su función depende en gran medida del estado redox de sus cisteínas: la forma reducida actúa como quimioatrayente, mientras que la forma con puente disulfuro (oxidada) ejerce potente actividad proinflamatoria.Funciones intracelulares: Guardiana del genomaEn condiciones normales, la HMGB1 reside mayoritariamente en el núcleo.
Allí actúa como:
- Chaperona del ADN: Estabiliza nucleosomas, facilita la transcripción, replicación y reparación del ADN.
- Reguladora de la cromatina: Afloja el empaquetamiento del ADN y permite la unión de factores de transcripción.
- Sensor de estrés: En el citoplasma, interactúa con Beclin-1 para inducir autofagia, un mecanismo de supervivencia celular ante estrés oxidativo o nutricional.
Estas funciones nucleares y citosólicas son esenciales para el mantenimiento de la homeostasis celular y la respuesta al daño.
Del núcleo al exterior:
La HMGB1 como señal de peligro (DAMP)Cuando la célula sufre daño o estrés (necrosis, apoptosis regulada, piroptosis, etc.), la HMGB1 puede ser liberada de forma pasiva (por muerte celular) o activa (por células inmunes como macrófagos y monocitos). Una vez en el espacio extracelular, se convierte en un DAMP (Damage-Associated Molecular Pattern o patrón molecular asociado al daño), actuando como una citocina proinflamatoria de fase tardía.Se une a receptores como:
- TLR4 (Toll-like receptor 4)
- RAGE (Receptor for Advanced Glycation End-products)
- TLR2 y TLR9
Esto activa vías de señalización como NF-κB, desencadenando la liberación masiva de otras citocinas (TNF-α, IL-1β, IL-6) y perpetuando la inflamación.
Implicaciones en enfermedades
La HMGB1 extracelular está implicada en un amplio espectro de patologías:
- Sepsis y shock séptico: Actúa como mediador tardío de la inflamación sistémica. Bloquearla con anticuerpos mejora la supervivencia en modelos animales.
- Enfermedades autoinmunes: Niveles elevados en suero de pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES), artritis reumatoide y otras patologías. Participa en NETosis y alteraciones en la fagocitosis. elsevier.es
- Cáncer: Promueve migración tumoral, angiogénesis e inflamación crónica del microambiente tumoral.
- Enfermedades cardiovasculares y metabólicas: Asociada a aterosclerosis, obesidad e inflamación crónica de bajo grado.
- Envejecimiento y senescencia: Estudios recientes muestran que la HMGB1 liberada propaga señales de senescencia celular a través de vías JAK/STAT y NF-κB, contribuyendo al envejecimiento tisular. instagram.com
- Otras: Enfermedades neurodegenerativas, lesión isquémica, COVID-19 (tormenta de citocinas) y fibrosis hepática.
Potencial terapéutico
Dada su papel central en la inflamación crónica, la HMGB1 se ha convertido en un prometedor blanco terapéutico. Se han desarrollado:
- Anticuerpos neutralizantes
- Péptidos antagonistas (como la caja A recombinante)
- Inhibidores de su secreción o de sus receptores
En modelos experimentales, bloquear HMGB1 reduce inflamación, mejora la regeneración tisular y atenúa daño en sepsis, artritis y lesión muscular. Sin embargo, su función dual (protectora en el núcleo, dañina fuera) exige estrategias selectivas que preserven sus roles intracelulares.
Conclusión
La HMGB1 ejemplifica cómo una misma molécula puede ser esencial para la vida celular en su hábitat nuclear y convertirse en un poderoso amplificador de la inflamación cuando sale al exterior. Su estudio ha revolucionado nuestra comprensión de la respuesta inmune estéril y de la inflamación crónica como sustrato común de múltiples enfermedades del siglo XXI.A medida que avanza la investigación en su regulación redox, mecanismos de secreción y papel en el envejecimiento, la HMGB1 promete no solo mejorar el diagnóstico (como biomarcador) sino también abrir nuevas vías terapéuticas para patologías inflamatorias, autoinmunes y oncológicas.
Entender esta proteína “camaleónica” es, en definitiva, clave para descifrar cómo el organismo equilibra supervivencia y respuesta al daño.






