En Irán está pasando algo muy grave en este momento (11 de enero de 2026). El país vive la ola de protestas antigubernamentales más masiva y extendida en años, que ya cumple más de dos semanas (desde finales de diciembre de 2025) y se ha convertido en el mayor desafío directo al régimen de la República Islámica desde la revolución de 1979.¿Qué está ocurriendo ahora mismo? Protestas masivas en todo el país → Decenas de miles (posiblemente cientos de miles) de personas salen a las calles en ciudades como Teherán, Mashhad, Isfahán, Karaj, Zahedan, Tabriz y más de 100-180 localidades en las 31 provincias. Se reportan marchas nocturnas enormes, bloqueos de calles y cánticos como:»Muerte al dictador» (refiriéndose al líder supremo Ayatolá Ali Khamenei).
«¡Viva el Shah!» (apoyando el regreso de la monarquía Pahlavi).
«Este es el año de sangre, Seyed Ali será derrocado».

Hay incendios reportados: mezquitas, edificios gubernamentales, vehículos de policía y hasta sedes de medios estatales han sido quemados en varios puntos.
Las protestas empezaron por la crisis económica brutal (colapso histórico del rial iraní a finales de diciembre, inflación altísima, subidas de precios de comida y gasolina, escasez), pero rápidamente se volvieron políticas: contra el régimen teocrático, exigiendo libertad y el fin de la República Islámica.
Represión del régimen
Apagón total de internet y comunicaciones → Desde el jueves 9 de enero (más de 36-48 horas ya), el gobierno cortó casi por completo el acceso a internet, redes móviles y VPNs. Esto es para ocultar la escala de las protestas y dificultar la coordinación. Solo algunos sitios estatales de propaganda funcionan.
Fuerza letal → Fuerzas de seguridad (Guardia Revolucionaria, Basij, policía) usan balas reales. Organizaciones de derechos humanos reportan cifras variadas pero alarmantes: Al menos 50-78 manifestantes muertos (algunas fuentes hablan de 72 o más, incluyendo niños).
Más de 2.300-2.600 detenidos.
Cientos de heridos; hospitales desbordados en Teherán, Mashhad y otras ciudades.

El régimen amenaza con más represión: el fiscal general dijo que los manifestantes son «enemigos de Dios» (cargo que puede llevar a pena de muerte). Khamenei culpa a EE.UU. e Israel de orquestar todo.
Reacciones internacionales y oposición
Donald Trump (presidente de EE.UU.) ha dicho que está «listo para ayudar» a los iraníes que buscan libertad y ha advertido al régimen: si matan más manifestantes, habrá consecuencias graves (incluso se habla de posibles ataques aéreos).
Marco Rubio (Secretario de Estado) declaró: «EE.UU. apoya al valiente pueblo de Irán».
Reza Pahlavi (hijo exiliado del último Shah) ha llamado a continuar las protestas, tomar centros de ciudades y lanzar una huelga nacional (especialmente en transporte, petróleo y energía).
En el exterior: manifestaciones de apoyo en Londres, París, Berlín y Bruselas, con banderas pre-revolucionarias (león y sol).

¿Qué significa esto?
Es una situación crítica y en evolución rápida. El régimen está muy debilitado (tras la guerra con Israel en 2025, sanciones, crisis económica), pero aún tiene control sobre las fuerzas armadas. Muchos analistas dicen que estas son las protestas más peligrosas para el régimen en décadas, pero el apagón de internet hace difícil saber la escala real y si se sostendrán. El próximo día o dos son clave: si las huelgas se generalizan y la represión no frena a la gente, podría escalar a algo mayor. Pero el silencio forzado (por el blackout) también ayuda al régimen a ocultar masacres.
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